CALAVERAS 2020

Manuel Guardado Barrón

 

 

Siempre ávida de caricias,

y excitada de a deveras,

la muerte llegó a Delicias

buscando a Cuco Carrera. 

 

Hoy todo el mundo lo vela,

pues la noticia se exhibe

en una elegante esquela

del Portal SALAICES VIVE.

 

Cuco nos pidió, con tino,

no fuéramos a la imprenta:

que para eso es "Salaicinos"

y "Aniversario Cincuenta".

 

Muy mañosa que es la muerte,

muy ágil, y bien matrera,

Refugio, al saber su suerte

pegó tremenda "Carrera".

 

Burlón, hoy baila una rumba,

y de coraje hay motivo:

Cuco se llevó a la tumba,

de la Asociación, su archivo.

 

Con la pose de una diva,

todos dicen que una vez

la parca en disfraz de chiva

se llevó a Manuel Valdez.

 

Convertida en una cabra,

la Calaca, a San Antonio

le rogó con mil palabras

se lo diera en matrimonio.

 

Lo introdujo en una zanja,

esa milenaria dama,

por Manuel voló a su granja

y hasta amaneció en su cama.

 

Hoy, su alma yace cautiva,

porque la muerte sin par,

al ver que Manuel es Chiva,

dicen lo quiso ordeñar. 

 

Dejando su cuerpo inerte,

un esqueleto malvado

le pidió a la Santa Muerte

llevarse a Rosa Alvarado.

 

Cuando entonaba, bonita,

en reunión una canción,

la Parca agarró a Rosita

y hoy descansa en el panteón.

 

Ya muertos no somos nada,

la noticia siempre vuela:

la llora desconsolada

nuestra Tere Valenzuela.

 

Su partida es un calvario,

tiene luto y mucha pena,

y hoy reza su novenario

nuestra muy querida Nena. 

 

La muerte nos atiricia

y lo busca en mil caminos,

pues no tiene la noticia

dónde quedó Victorino.

 

Lo dejo la Flaca mudo,

sin salir, por la pandemia,

Victorino murió crudo

tras una noche bohemia.

 

Hoy, mucho es el Presidente

de la Asociación, buscado:

que diga si está presente

o se encuentra sepultado.

 

En el panteón hace punta

y habrá quórum en concierto:

citó Espinoza a una junta

para acordar con los muertos. 

 

Por tener su idea muy fiel,

ambos sacaron sus garras:

pues García, nuestro Miguel,

discutió a Torres Vizcarra.

 

Pusieron los dos la apuesta

y hoy yacen en el panteón,

uno dijo que era encuesta

y otro, que era votación.

 

Ambos quedaron helados

sin deshacer el enredo:

uno por Mario Delgado

y el otro por Muñoz Ledo.

 

Pero al fin, en este día,

pedimos, que ya difuntos:

que a Vizcarra y a García

que a ambos los entierren juntos.

 

La Muerte, en su novenario,

cumplió su último martirio,

a Miguel le rezó Mario

y a Vizcarra, don Porfirio. 

 

La Flaca, por esos lares,

a muchos metió en un hoyo:

pues, de enfermos, hoy es Juárez,

de la pandemia el meollo.

 

Es noticia y fregadera,

la Parca a nadie respeta:

a Solís, La Coladera,

lo mató con su trompeta.

 

Otra muerte, lo verán,

lloramos con desconsuelo,

descansa Julio Durán,

nuestro muy querido abuelo.

 

Murió al caer de unas trabes

y asistimos al sepelio,

porque ya velan a Chávez,

aquel mi estimado Elio.

 

Su retrato está en altares,

porque el pobre estaba ruco,

la Flaca cargó allá en Juárez,

con Hernández, nuestro Cuco. 

 

Por rimas que he elaborado 

a todos pido perdón,

su amigo Manuel Guardado

cumple así la tradición. 

♥