MENSAJE DE BIENVENIDA
ASAMBLEA ANUAL DE LA ASOCIACIÓN DE EXALUMNOS DE SALAICES, A.C.
10 de octubre de 2020
Aquella madrugada del 4 de diciembre de 2004 una patrulla de la Policía Federal de Caminos, con las torretas encendidas, dio alcance a un carro, enseguida de Jiménez, con dirección a Parral.
–Viene volando…, dijo el oficial al conductor. -¿Por qué tanto apuro?
-Disculpe, oficial. Somos maestros, hace tiempo cursamos la carrera en la escuela normal que funcionó aquí adelantito, en Salaices, hasta 1969. Hoy, después de muchos años, nos vamos a reunir para constituir una asociación y tratar de rescatar el edificio… vienen compañeros de todo el estado, además de la
Laguna, Baja California y otros lugares de la república…
Y así siguió el profesor explicando al oficial la razón del exceso de velocidad, que de ninguna manera lo exoneraba de la falta cometida. Insólitamente el uniformado aceptó la justificación y dejó continuar el viaje a los tres maestros, no sin antes recomendarles que fueran más despacio.
Al llegar al edificio de la Normal, ya había algunos compañeros de diferentes generaciones. Y a partir de ese momento fueron llegando más y más. Un camión procedente de Ciudad Juárez arribó a la explanada. Los maestros fronterizos habían salido a la medianoche. En carros particulares fueron llegando contingentes de la Comarca Lagunera, Chihuahua, Cuauhtémoc, Delicias, Parral, Jiménez, Camargo… Todos habían tenido que madrugar ese día para llegar puntuales a la cita, a las 10 de la mañana.
La idea de formar una Asociación llegó un poco tarde, pero llegó. Dejamos pasar desde 1983, en que dejó de ser secundaria técnica con internado, hasta 2004 para salvarla. Ya estaba bajo custodia del CIRENA.
Inicialmente un pequeño grupo de compañeros concibió la idea de la Asociación. La externó a otros y todos la secundaron sin mayor problema. La esencia del ser salaicino nadie ni nada nos la quita, ahí estábamos todos con esa convicción. Sólo había sonrisas y las expectativas eran muchas. Había que rescatar lo que quedaba del edificio.
La comisión de Registro y Acreditación se había instalado en el pórtico. Tenían una computadora en donde capturaban los nombres, así como la generación y la procedencia de cada uno de los socios fundadores que habían acudido al llamado.
Los maestros fueron desfilando ante la mesa de acreditación, recibiendo -enseguida del abrazo fraterno-, la carpeta de materiales con que se trabajaría ese día: la propuesta de Estatutos que la regirían, además del canto a la UIE, y otros documentos.
Hacía tiempo que el comité organizador estaba preparando todo lo necesario. Se habían repartido comisiones diversas: limpieza del edificio, invitaciones especiales a las autoridades del municipio y de las comunidades aledañas, alimentación para ese día, aparato de sonido, participaciones artísticas, orden del día, planilla de la primera mesa directiva…
En todas estas tareas habíamos recibido apoyos: de los vecinos del pueblo de Salaices para la limpieza del edificio, de la presidencia de López con la comida, de maestros de la UPN que nos apoyaron con materiales,
A cada constituyente de la Asociación se le colocó en la solapa de su camisa un gafete. La euforia era generalizada, primeramente por ver nuevamente a nuestros viejos compañeros y, enseguida, por lo que significaba para todos este acto. Todo mundo sonreía, había abrazos por doquier, risas, manifestaciones muy grandes de nuestra fraternidad que había surgido en los tiempos tempranos de nuestras vidas, cuando apenas teníamos entre 12 y 18 años, como promedio.
En medio de tal algarabía, maestros de las primeras generaciones, de las intermedias y de las finales nos fundimos en un solo abrazo fraternal, como si asistiéramos a una gran fiesta, y es que eso era: una gran fiesta.
La comisión organizadora, al ver que la fila frente a los escritorios del pórtico se había agotado, solicitó a la comisión el informe de asistentes. Entre exalumnos -que eran mayoría-, invitados de los pueblos vecinos, además de personas solidarias, hombres y mujeres, había 130 constituyentes.
Ya pasaron casi 16 años de aquel memorable acontecimiento. Algunos de los 130 socios fundadores han emprendido el viaje a la eternidad.
Un recuerdo para nuestros queridos hermanos que ya partieron, profesores: Fausto Sánchez Cereceres, Juan Francisco Rocha Lara, Santos Muñoz Acosta, Carlos Ruiz Sánchez, José Refugio Larrazolo Sáenz, Heberto Meléndez Esparza, Eliud Valdez Armendáriz, Moisés Camacho Salcido, Roberto Meléndez Maldonado, Ignacio Ruiz Sánchez, Jesús Bernardo Ruiz Hernández, José Luis Aguayo Álvarez, Enrique Gallegos Castañeda, José Concepción Delgado Parada, Darío Payán Vázquez, Vicente Rodríguez Quiroz, Manuel Aceves Corral, Hipólito Gutiérrez Sánchez, José Ángel Aguirre Romero y Élzar Hoguín Guerra.
En aquella primera reunión se aprobaron los Estatutos que rigen a nuestra Asociación y quedó asentada en un acta notarial la constitución de la misma por 99 años. Es decir, para toda la vida.
A través de seis administraciones trienales, contando la presente, hemos conseguido avances significativos y, lo principal, no se ha dejado que la vela de la esperanza se apague.
Hemos adquirido en comodato el edificio de la enfermería de aquel entonces y lo hemos convertido en el Centro Cultural “Miguel Quiñones Pedroza”, lugar donde se guarda parte de la obra de los maestros de Salaices. Documentos importantes, fotografías y obra literaria.
Aquel 4 de diciembre de 2004 surgieron sueños que hoy siguen vigentes. Creemos que la alegría que sentimos aquel día debe conservarse. Deseamos que el entusiasmo manifestado entonces no se acabe.
En los tiempos en que estuvimos internados la propia organización de la escuela nos hizo homogéneos. Han pasado 51 años desde el cierre de la escuela -y más desde que egresamos- y obviamente el tiempo ha modificado algunas concepciones filosóficas y políticas que teníamos, pero debemos dejar a un lado esas diferencias y seguir persiguiendo nuestro objetivo: rescatar a nuestra querida escuela del olvido.
Felicidades compañeros, compañeras, Sigamos adelante.
Mesa directiva de la Asociación de Exalumnos de Salaices, A. C.
Sábado 10 de octubre de 2020.