Andrés Rentería Duarte. G. 59
Originario de Canutillo, Dgo.
Aquí estás, viejo clarín,
¡cuánto extraño tu cantar!
Ha pasado mucho tiempo
que me solían despertar
aquellas dianas vibrantes,
envueltas en vientos frescos
de una alborada danzante.
Agradables notas fueron
de un glorioso despertar;
¡sólo tú supiste darlas
por labios de juventudes
que, sedientas, anhelaban
una paz universal!
Los recuerdos a mí vienen
de un gran Templo del Saber:
¡Gloriosa Escuela Normal!,
en Salaices bautizada
y de orgullo nacional.
Aquellos toques de diana
estremecieron sus muros,
lo mismo el toque de “rancho”,
la entrada y salida a clases,
“levante” por las mañanas
y, con fajina, un llamado a trabajar.
Arturo García Salcido
posó sus labios en ti,
lo mismo hizo Dagoberto,
El Campe, Valtierra y otros,
sin olvidar a Miguel,
que tocó diana en Madera,
una alborada profunda
en lo inmenso de la sierra,
¡un grito de redención
del chihuahuense irredento!
Y aquí estás, viejo clarín;
esparce tus gratas notas,
invita a los normalistas
a la lucha diaria y tenaz,
porque aún existen en México
rezagos educativos
de campesinos hambrientos,
esperando que despierten
y enarbolen las batallas
los normalistas sedientos.
Amado y noble clarín,
con la llamada de tropa
¡Cortinas te hará vibrar!
Y, en un toque de avanzada,
libraremos mil batallas,
una cruzada sin par.
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Escrito en Delicias, Chih., una noche de septiembre de 2010.