ASOCIACION DE EXALUMNOS DE LA ESCUELA NORMAL RURAL DE SALAICES, A.C.
SUS ORIGENES
Efraín Morales Macias
Introducción.
La Escuela Normal Rural de Salaices, Chih., significó una esperanza de vida en el norte del país, principalmente en los estados de Durango, Coahuila y Chihuahua; de ahí se nutrió de jóvenes estudiantes de origen humilde, llenos de entusiasmo por alcanzar una meta de servicio a la comunidad; todos los que tuvimos el privilegio de vivir en ella, somos eternos enamorados de sus muros, su imagen y su grandeza.
Quienes pisamos su suelo, vivimos su ambiente, disfrutamos su entorno y nos formamos en su regazo, nos retiramos con el alma lastimada y el corazón dolido, porque ahí se quedó la parte más hermosa de nuestras vidas. Casi todos regresamos a ella; algunos no lo hicieron porque la vida misma se los impidió por razones muy diversas.
En ese escenario nació nuestra hermandad, ahí surgió la gran familia salaicina que se ha consolidado, gracias al sentido de pertenencia que ha acrecentado el cariño que le tenemos al hogar de nuestra tierna juventud.
La idea de formar una asociación de exalumnos , data de muchos años atrás; no todos los intentos están debidamente registrados, pero sí hay testimonios de algunos muy significativos que lo confirman y son verdaderamente sorprendentes.
En 1962, el 29 de diciembre, ahí en Salaices se realizó una asamblea de exalumnos de esta normal y exalumnas de la normal rural Ricardo Flores Magón, de Saucillo. A esa reunión le llamaron Congreso y ahí es en donde nace la primera asociación de exalumnos de Salaices; ahí están los documentos que lo demuestran. Ahí podemos ver a quién eligieron y a qué acuerdos llegaron, estos documentos son un importante testimonio de la preocupación e iniciativas que egresados de la Normal de Salaices tenían por su escuela y por la sociedad en general; para ver estos documentos active el enlace correspondiente del listado que se muestra a continuación:
Años después, hubo otra Asociación, o algo parecido, en donde se eligió al Profr. José Ángel Aguirre Romero como presidente. Sólo tenemos información, no contamos con documentación probatoria.
La Escuela Normal Rural de Salaices, permanentemente era visitada por exalumnos de diferentes generaciones, antes de 1969, año en que fue clausurada como normal rural; siguió como internado siendo secundaria técnica y las visitas continuaban, pero el edificio seguía intacto porque estaba resguardado por alumnos y maestros. Algunos exalumnos de la escuela normal fueron directivos del internado como: Humberto Luna, Álvaro Holguín, Epitacio Chávez, Emigdio Anaya y Miguel Ángel García, por mencionar algunos y todos tuvieron especial cuidado en preservar las instalaciones de lo que un día fue su casa.
En 1985 se clausura el internado y se desdibuja de algún modo, todo lo que fue nuestra gloriosa escuela normal; ahí comenzó su destrucción. Un fenómeno extraño sucedió: los exalumnos dejamos que el vandalismo y el saqueo invadieran nuestra escuela, porque no emprendimos acciones para protegerla. La vegetación la invadió y se fue destruyendo descontroladamente. No sucumbió de manera total, gracias a su recia estructura.
En esos años aciagos, hubo compañeros que intentaron detener su deterioro, para no dejarla morir. Se integraron brigadas diversas y con herramientas y recursos diversos se hacía lo necesario para conservarla en el mejor estado posible. Dichas acciones se realizaban cada año y una muy entusiasta, por cierto, la conformaban José Ángel Aguirre, Andrés Rentería, Rubén Domínguez, Darío Payán, Nicolás Zaragoza y Francisco Salazar, por mencionar algunos. En ellos estaba latente el compromiso de que algo más contundente se tendría que hacer y comenzaron a pensar en el mejor destino que podrían darle.
Mientras eso sucedía, surge en DGETA, el proyecto CIRENA (Centro de Investigación de los Recursos Naturales), dicho proyecto fue creado, propuesto e implantado por el Ingeniero Francisco Mendoza Salcido, en ese tiempo director de DGETA en el estado, quien en 1993 convocó a una reunión de exalumnos, misma a la que se le llamó Reencuentro. Éste fue un evento muy importante y muy nutrido, puesto que aparte de exalumnos, asistieron campesinos de la región y autoridades del ramo, a propósito del nacimiento del centro de investigación.
Para convocar a los exalumnos se contó con el apoyo del Secretario General de la Sección 8 del SNTE, Alberto Carrillo (exalumno), quien recurrió a los representantes de cada región para extender la invitación a autoridades de gobierno, como fue el caso de el Profr. Mario Tarango (exalumno). Ambos estuvieron por años apoyando e impulsando a quienes intentaban recuperar la escuela. Esa reunión fue una gran fiesta, puesto que era la primera de ese tipo que se realizaba. Comenzó con una reunión informativa, después una comida y una convivencia muy emotiva. Las fotos que se muestran en el video son testimonio de ese importante momento:
Ahí comenzó el peregrinar de un equipo formado principalmente por exalumnos de la generación 1951-1957, quienes intentaron de varias maneras revivir la escuela y fue hasta el año 2000 cuando se logran acuerdos muy importantes con autoridades de todos los niveles, llegando a solicitar en comodato las instalaciones, como lo demuestran los documentos existentes y le dieron forma completa a un Centro Regional de Educación Integral (CREI), mismo que sólo quedó en proyecto. Las cosas se complicaron al interior del gobierno, sin embargo, ya se había integrado un comité de reconstrucción de las instalaciones, todo ello conforme el antecedente de nuestra asociación civil.
El grupo que la conformó, nació en Chihuahua capital, integrado por varios compañeros, de los cuáles no se mencionan los nombres, en el ánimo de no caer en omisiones; lo que sí se puede afirmar de manera categórica, es que fue el Profr, José Luis Aguayo Álvarez, el que inspiró la encomienda; nos reunía en su casa y aunque éramos pocos, el grupo fue creciendo, de tal modo que se hizo necesario otro local de reuniones y éste fue el Zeus Palace, salón de eventos que custodiaba el compañero Elio Chávez.
Ahí fue tomando forma la asociación; las reuniones aglutinaban mas asistentes cada vez y se fueron conformando comisiones diversas: algunos visitarían autoridades, otros hablarían con compañeros amigos exsalaicinos, entre otras. El grupo crecía y las regiones respondían todas con el mismo entusiasmo, fueron varias visitas a Jiménez, Villa López, Salaices, el pueblo y la vieja escuela, destacando la gentileza de quienes recibían a las comisiones, particularmente las familias de exalumnos como los Salazar de Salaices.
Aún faltaba la inclusión de un grupo muy importante, que no lo hacía por viejas diferencias político- sindicales, pero un día se visitó al Profr. José Ángel Aguirre en su casa (Por recomendación del Profr. Aguayo), se le explicó lo necesario y se le solicitó se integrara, pidió que se le concedieran unos días. Al regreso respondió afirmativamente. Se le mencionaron nombres de compañeros de lucha en todas las etapas de su vida y respondió: eso déjenlo de mi parte, ( Él era el líder de ese equipo).
Al poco tiempo ya estaban integrados y trabajando con mucho entusiasmo, sin los rencores de antaño. Cabe mencionar que se hicieron visitas a varias partes de a la Región Lagunera. En cada uno de esos lugares hubo compañerismo y fiesta. Se visitaron sitios culturales y los viajes se realizaron en un camión propiedad del exalumno Alberto Valdez. Todos ellos fueron muy importantes y las reuniones fueron de gran calidad, animadas con representaciones artísticas con gente ajena al normalismo rural, pero simpatizante de éste.
En Parras de la Fuente, por ejemplo, se brindó una gran atención con la calidad de visitantes distinguidos, gracias a los buenos oficios del compañero Juan Guardiola, (con largo historial político desde la escuela normal).
La presidencia municipal brindó toda su atención, con pláticas de la historia del pueblo y sus personajes principales. En realidad fue un viaje muy agradable, pero sobre todo sirvió para consolidar el compromiso para darle vida a la asociación. El regreso a Chihuahua fue ya con una idea clara de lo que se pensaba hacer y con una gran disposición por parte de todos.
Hecho el trabajo de campo se realizó una reunión en la granja del compañero Manuel Valdez, en una tarde muy acogedora. Fue tanta la gente que el local fue insuficiente, por lo que la mayoría sesionó desde afuera. Ahí se fijó la fecha para la reunión constitutiva de la asociación: sería el 4 de diciembre de 2004, la razón principal fue porque era el primer sábado de ese año en el cual ya se contaría con aguinaldo y sería más cómodo asistir. También se nombró ahí la planilla que la región Chihuahua presentaría, terminando todo ello en un ambiente de camaradería y entusiasmo, porque se selló el compromiso de cristalizar lo planeado y hacerlo efectivo.
Inició la etapa de planeación de la reunión. Juárez consiguió camión patrocinado por el municipio; Chihuahua hizo lo mismo (2 camiones); la Región Lagunera igual y varios compañeros harían su traslado en sus vehículos particulares. Se solicitó apoyo a los presidentes municipales de aquella región y la sorpresa fue mayúscula porque regalaron todo: hospedaje en Jiménez en varios hoteles, por 2 días, eso fue dispuesto por el Sr. Amador Moreno, Presidente Municipal en ese tiempo. Había una razón muy importante, era exalumno de Salaices y su secretario municipal era el Profr. Pedro Rentería Ávila, exsalaicino también y a la vez, interlocutor.
Fue tanto el apoyo brindado, que hasta vales de gasolina regalaron y éstos fueron entregados a los compañeros que usaron su vehículo. Ahí pernoctaron varios, otros lo hicieron en casas de Villa López y Salaices, que previamente los compañeros habían conseguido. Se hace referencia a que en toda la región se respiraba un ambiente de alegría, entusiasmo y esperanza , la gente quería y quiere nuevamente ,el funcionamiento de la escuela normal.
El día 4 se acudió al evento, lo dirigieron compañeros experimentados como Álvaro Holguín, José Luis Aguayo, Vicente Rodríguez Quiroz, (levantó el acta de su puño y letra), por cierto, no se ha podido encontrar ese importante documento. Acudió la representación de la notaría de Jiménez, que levantó el acta correspondiente, en donde se eligió el primer comité de la asociación, integrada por Efraín Morales Macías, como Presidente; Francisco Molina Seáñez, como Secretario General; y Jesús Ruiz Hernández, Tesorero. Hubo también el nombramiento de varias comisiones, lo cual se corrobora en el archivo correspondiente.
Fueron leídos los estatutos que regirían la vida de la asociación, (éstos son producto de la pluma del compañero Francisco Molina). Posteriormente a la reunión donde se discutió y se planificó todo lo necesario, se disfrutó de un banquete. Por la tarde se regresó al auditorio para presenciar un festival artístico-cultural y a la par se realizaron encuentros de básquetbol. Terminada la jornada, se regresó a los lugares de pernocta, para iniciar muy temprano al día siguiente un recorrido por toda la región.
Se comenzó con un desayuno que ofrecieron los compañeros de Jiménez; en ese acto participó el cronista de la ciudad. Al terminar partió la caravana rumbo a Villa López y ahí se desarrolló un evento en la plaza pública; el orador que hizo las veces de cronista del lugar, fue el compañero Manuel Valdez Durán. De ahí se continuó hacía la población de Coronado, en donde se tuvo un muy grato recibimiento, tanto por parte de la comunidad, como por la autoridad del lugar. El evento se desarrolló en un salón de presidencia municipal y el que dirigió el acto, fue el compañero Alberto Octavio Hinojos, quien de ahí había partido años atrás, a presentar su examen de admisión a la normal de Salaices, después de haber cursado su primaria.
Se recorrió la población, la cual cuenta con una historia muy interesante, independientemente de sitios y edificaciones históricas. La euforia continuaba. Se partió hacia el bello vergel chihuahuense, como lo es Valle de Allende. Se arribó un poco tarde y acudió de manera directa a la comida que ofreció el entonces presidente municipal, Mauro Vásquez, en la hermosa huerta del Sr. Aranda, quien era exsalaicino y muy amigo del maestro Andrés Rentería y su equipo. Todo fue alegría, fiesta y camaradería y fue confirmado el compromiso de nunca abandonar lo pactado: rescatar el internado que nos es común.
De regreso a Chihuahua, recibí una inesperada llamada de una difusora de Jiménez, seguramente negociada por el Profr. Aguayo, quien ahí se había quedado y aparte tenía muy buena relación con los medios. Dicha llamada me sorprendió y era una entrevista a propósito de los compromisos que habíamos hecho; creo que la emoción me ganó y dije de más. De lo cual no me arrepiento, porque la emoción era demasiada y sí lo percibía realizable (lograr la reapertura de la escuela normal), tal y como funcionaba antes. La lucha sigue y aún hay esperanza.
Un detalle digno de mencionarse, es que el notario de Jiménez, conocido por su irresponsabilidad y por tener en el olvido cantidades de asuntos sin resolver, atendió al final a los integrantes de la comisión como verdaderas personalidades, porque la primera visita, antes de la reunión, no lo quiso hacer. La queja fue a dar con Mario Tarango y éste canalizó a la comisión con el Lic. Hernández Varela, Director del Registro Público de la Propiedad, de donde dependen los notarios públicos de todo el estado.
Éste habla con el de Jiménez y el asunto toma otro rumbo. El licenciado en cuestión, ofrece cita en su casa de Chihuahua capital. Asisten tres representantes: Francisco Molina, Jesús Ruiz y Efraín Morales. Ahí tenía los libros. Se leyó el acta constitutiva, se firma y entrega lo correspondiente. Al finalizar obsequió un brindis de categoría, no cobró y se portó muy amable. Fue evidente el porqué, la orden venía de arriba y ahí comenzó otra historia: el inicio de los trabajos con el propósito de alcanzar los objetivos trazados.
Todas las experiencias vividas y todas las atenciones recibidas, por autoridades de todo tipo y de todos los niveles, así como de los habitantes de todos lados, se debe al prestigio de grandeza educativa, deportiva, cultural y de entrega social, que poco a poco fueron labrando los que nos antecedieron como estudiantes. Cuando nosotros llegamos, ya se había extendido la fama salaicina por todo el norte del país.